jueves, 8 de febrero de 2018

El Parador.



Mario Benedetti
Nocturno

Por una vez existe el cielo innecesario.
Nadie averigua acerca de mi corazón 
ni de mi salud milagrosa y cordial,
porque es de noche, manantial de la noche,
viento de la noche, viento olvido,
porque es de noche entre silencio y uñas
y quedo desalmado como un reloj lento.

Húmeda oscuridad desgarradora,
oscuridad sin adivinaciones,
con solamente un grito que se quiebra a lo lejos,
y a lo lejos se quiebra y me abandona.

No hay comentarios: